martes, 10 de junio de 2014

comentario a TURISTAS









FICHA TÉCNICA

*Director: Alicia Scherson
*Guinista: Alicia Sherson
*Año realización: 2009
*Protagonistas: Aline Kuppenheim, Marcelo Alonso, Diego Noguera.


PASAJERA EN TRANCE


Poner un poco de ropa en la maleta, salir a tomar el bus. Cuando se ha llegado, abrir la ventana, dejar que los pulmones se renuevan por completo con ese aire que tan poco tiene que ver con el de todos los días. Porque viajar es una burbuja de tiempo, una interrupción que funciona como una especie de paréntesis en donde no existe pasado ni futuro, que obliga a las personas a echar mano a lo único concreto para poder relacionarse: el presente, lo que son en ese momento. Es fácil entonces omitir episodios oscuros de ese tiempo que se arrastra como una mochila ingrata, quitando algunos episodios o simplemente, creando una identidad falsa.
Claudia ha salido de vacaciones con su esposo. Llevan una moto de agua y hablan algo con respecto a unas cabañas a las que se dirigen. Todo indica bienestar y estabilidad. Pero de pronto hay una discusión y ella se encuentra inesperadamente sola, en mitad de la carretera. Confundida, le deja llamadas perdidas más por inercia que por otra cosa. Resignada, llega a un restorán de carretera pide una silvestre paila de huevos y mientras rompe con el pan en la seductora yema, se fija en el joven de aspecto claramente extranjero que come a su lado acompañado de un camionero.
Sin darse cuenta ha cambiado sus planes. Ahora está buscando un lugar para instalar su carpa acompañada del joven noruego Ulrik, en el parque nacional de las 7 tazas. La misma Claudia que veíamos agobiada, muerta de lata y con cara de qué se le va a hacer, parece ahora encontrase con una parte de ella que parecía muerta. De la mano del antiguo cantante de éxito de un single que por esas cosas de la vida ahora es guarda parque, camina al amparo de la naturaleza y los ruidos silvestres, tratando de identificar los ruidos de los pájaros.  (Después de  ver como su mujer se va para no volver, nada como refugiarse en el anonimato que permite el viaje; perderse en algún pueblo lejano.)
  Y es que todos en menor o mayor medida, somos turistas. Por más que no se salga del lugar y los días se sucedan en la tranquilidad de la planicie. A la vuelta de la esquina, el otro y lo desconocido están al acecho para que el suelo que creemos tan seguro se tambalee bajo nuestros pies y nos sintamos un poco turistas.  Que es lo que siente el espectador cuando acompaña a Claudia y al rucio Ulrik al caminar por las calles del pueblo. El retrato que la cámara va haciendo de este mundo no es desde el  clásico paternalismo citadino al que ya estamos tan acostumbrados, en donde quien mira lo hace más que nada en busca de elementos pintorescos, cuando no desde una no poco evidente burla. Scherson demuestra un interés por conocer esa otra realidad, diferente, a la que no une nada más aparte que su interés por conocer y entender otro mundo; mirar desde otro ángulo.  Y esto sucede porque la película tiene voluntad dialógica; escuchar al otro y tratar de entenderlo. Un diálogo en el que las distintas voces se entremezclan. Como salir a la calle.
Pero indudablemente, por más que se camine de forma receptiva, atento a la irrupción de lo desconocido y misterioso, llega un momento en que la persona se acuesta y dice, soy este. El peso de lo real. Que para algunos no representa mayor molestia, pero otros lo viven como una tortura. Estás ahí con lo que es, con las cosas como son, no con como quieres que sean. Un yunque.
La piedra enorme que aplastaba infinitamente al Coyote.
En un lugar donde nadie sabe nada de uno, es posible nacer de nuevo. Como el caso de Miguel, que se tiñe con Blondor y llega a la pantalla convertido en el sueco Ulrik. Pero más allá de ser descubierto por Claudia mediante una estrategia bastante lógica -revisar los documentos de su compañero de carpa mientras duerme-, el pasado no se puede evadir eternamente. Aun si no se supiera nada de él y pudiera ser todo el tiempo el sueco con ganas de ser homosexual que pretende ser; inevitablemente se encontraría en algún momento con la planicie de la normalidad. Como el polvo disuelto en el aire de los fuegos artificiales, la sorpresa y fascinación del viajero por lo nuevo terminan agotarse. La novedad pasa a ser parte del escenario habitual. Y es entonces cuando la vocecita que dice, sí, yo soy este, aparece nuevamente. El yunque que aplasta otra vez.
No se puede arrancar de uno mismo.
O a lo mejor sí.

(Que ganas de partir como un nn cualquiera con sed de carretera y aventura. Esto, claro, léase matizado; me encuentro cómodamente bajo techo en un lugar que conozco bien. Pero ya partiré.)



sábado, 5 de abril de 2014

Comentario a EL PADRINO





UNIDOS Y FIRMES COMO TANQUE



DIRECTOR: Francis Ford Coppola
GUIONISTA: Mario Puzzo- Francis F. Coppola
AÑO DE REALIZACIÓN: 1972. 
ACTORES: Marlon Brando, Al Paccino, John Cazale, James Caan.


            Después de demasiado tiempo decido retomar estos textos.
            Es que me da miedo, como dice el mono de 31 minutos.
            Mucha excusa y poco texto.
            Desde hace un tiempo tenía la idea de escribir algo acerca de el padrino. Y como hace muy poco un amigo me comentó que vio la saga entera, decidí que ya era hora de saldar una deuda.
            Trataré de ser fiel a la idea que motivó inicialmente este texto.
            "El pueblo unido jamás será vencido" "La unión hace la fuerza"; hay muchos dichos que refuerzan la idea del poder que entrega la unión con otras personas, por no mencionar el tema "Todos juntos" de los High & Bass
            Si con otros se tiene poder, se desprende que el contrario de la afirmación es que el individuo solo, que no forma alianzas de ningún tipo, es alguien sin ningún piso; un pobre ave que se la lleva el viento al arbitrio de las fuerzas impredecibles del medio.
            El Padrino es la historia de una familia que entendió desde un comienzo el poder que entrega la unión. Es un gran clan y a su vez, cada uno de los hijos forma un clan propio, extendiendo así el poder, ramificándolo en sus respectivos hogares. Pero uno de los hermanos no sigue esta regla implícita. Fredo (Jhon Cazale). Las relaciones que tiene con mujeres son insignificantes (como la rubia que le dice delante de todos en el matrimonio de su primo, que "no es un hombre de verdad", cuando intentan calmarla producto de un escándalo desaforado)
            Fredo desafía las reglas y la moral de la mafia. En un momento complejo, no manifiesta de forma clara cuales son sus preferencias y lealtades, mostrándose ambiguo.
            Además, no había nada que lo respaldara. Era él y nada más. El imperio de mafia de la familia Corleone no seguiría creciendo por su lado.
            Ahora bien, para los que no han visto la película, acá un balde de agua fría: Fredo muere a manos de su hermano Michael (Al Paccino). No a manos de él precisamente, ya que siempre hay alguien, un matón lame suela como tantos, dispuesto a hacer el trabajo cochino.
            ¿Hubiera sido diferente el destino de Fredo si su situación hubiera sido otra? Si digamos, en vez de ser un tipo solo que no sabe donde está parado, ingenuo, que no es capaz de calcular la capacidad de hacer mal en los demás ni ver la oscuridad y lo podrido que está todo por debajo de los golpecitos en el hombro y las pastas de los domingo, hubiera sido alguien despierto, con una fortaleza como castillo (léase: familia) para defenderlo de las posibles agresiones de los demás. Una fortaleza que en resumidas cuentas, le hubiera permitido contar con más voz y presencia en su hogar y que su padre lo mirara con otros ojos. Estás haciendo las cosas bien hijo. Sigue así. La familia no debe morir y eso es lo que estás haciendo.
            
               Ay, la competencia de los peques. ¿A quién quieres más papi, a mi o a mis hermanos?
                Este punto exige explayarse un poco.
            En un momento en que la rivalidad entre las principales familias ha alcanzado niveles de violencia inusitados, se convoca a una reunión a la que asisten los jefes de los principales clanes, con la intención de llamar a la buena convivencia. Vito Corleoene, puede hablar con autoridad del tema; hace poco su hijo mayor, Sonny, ha sido brutalmente baleado y él mismo tuvo que permanecer varios días entre la vida y la muerte en un hospital después de haber salvado de milagro del regalito que le traían desde un auto en movimiento. Sin embargo, El Padrino dice que está dispuesto a olvidar. Lo pasado, pasado está muchachos. Si, he sufrido, pero a quien de los presentes no se le ha muerto alguien? Así que ahora nos portamos bien y todos tan amigos como siempre. Pareciera que más prestar la otra mejilla, la estuviera regalando.
             Pero esta actitud cambia drásticamente cuando se pone a hablar del inminente regreso de su hijo Michael desde Italia, donde tuvo que ir a esconderse luego de haber asesinado a quemarropa a dos tipos relacionados directamente con el atentado de su padre. No cabe la menor duda que cuando advierte que si algo le llega a pasar no lo olvidará y sabrán como se hace oír cuando está dolido y molesto, habla muy serio sin asomo de broma.
¿Significa eso que quiere más a Michael que a los demás? No creo. Se siente más cercano, tiene más afinidad con él −siempre le desesperó la precipitación irreflexiva del mayor y la estupidez de Fredo− y no hace el menor intento de ocultarlo. Es el niño de sus ojos. El que personifica todos sus desvelos de padre y lo hace sentir más conforme y orgulloso. Habla su mismo lenguaje, tiene la misma forma fría y cerebral de proceder.
             Y este tipo, camuflando la preocupación por la codicia por algo tan manoseado como la preocupación por la familia, corta por lo sano y mata a su hermano, como un acto triste, pero totalmente inevitable. 
                ¿Qué se puede hacer con tipo así?
                    Además con tendencias homosexuales, como ese espectáculo bizarro al que lleva al amigo de su hermano en la Habana, que no podemos ver lo que es pero que se deduce que se trata de un hombre pingón empelota. Los comentarios de Fredo de que "es muy divertido, vengo seguido", solo logran aumentar el bochorno de su hermano y de todos los presentes, empaquetados en sus trajes tiesos de mafiosos.
             ¿Qué se puede hacer con un tipo así?

               Pregúntele a Michael.